Hay algo en esta clase de películas que me pide reflexionar en palabras. No se trata de maravillosas escenas, ni de actuaciones destacables ni siquiera de sus canciones. Hay algo en esa honesta historia que me hace efecto y empiezo a preguntarme sobre algunas cosas.
Pienso en porque nos resulta hermosa la posibilidad de ver esas historias con finales felices pero duele ver historias que te recuerdan sobre la realidad.
¿Existe el amor para siempre o dura solo una época en nuestras vidas?
¿Vale la pena enamorarse a primera vista y darnos cuenta que si miramos otra vez probablemente ya no sintamos lo mismo? ¿Y que pasa con todas esas historias que nos demuestran lo contrario? ¿Son simplemente hermosas excepciones?
Duele sentirse engañados por esos personajes que se encuentran gracias a un destino que les regala la oportunidad de vivir felices para siempre. Duele sentirse identificados en esas confesiones de amor y ser la prueba existente de que no siempre acaban bien.
Duele pero de la mejor manera que puede doler. Porque te recuerda que el amor se trata de dolor, de esa posibilidad de sentir morir y seguir viviendo.
Bueno, listo. La vi. No me gustan las películas yanquis, primero. Vi por lo menos 5 escenas con la bandera estrellada y encima termina un 4 de julio. Tipos violentos y mujeres violentadas. Vida de mierda. No pido pipipí pipipí, pero algo distinto. Algo que zafe del estereotipo. El final me dio previsible.
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